Un objetivo común: la buena salud

El pasado 12 de diciembre celebramos el “Día Internacional de la Cobertura Sanitaria Universal”, proclamado por la Organización de las Naciones Unidas en el año 2012.

La cobertura sanitaria universal consiste en asegurar que todas las personas reciban los servicios sanitarios que necesitan, sin tener que pasar penurias financieras para pagarlos (OMS). Son varias las ccondiciones que se deben cumplir para que una comunidad pueda alcanzar la cobertura sanitaria universal, entre ellas:

  • un sistema de financiación de los servicios de salud;
  • un sistema de salud sólido,
  • acceso a medicamentos y tecnologías esenciales;
  • personal sanitario bien capacitado.

 

En Turkana Norte poco de lo anterior se cumple. Por eso, este proyecto incluye entre sus líneas de intervención una formación y atención médica tanto a niños y niñas como adultos.

En Turkana Norte, hay un médico por cada 70.000 habitantes y un enfermero o enfermera por cada 5.200 habitantes. La escasez de personal se suma a unas instalaciones sanitarias mínimas y en malas condiciones.

En el marco de este proyecto, durante el primer año de intervención se ha brindado atención médica mensual, gracias a la Clínica móvil, a madres, niños y niñas de Ekurruchanait, Alagama y Ngameriek. Un enfermero y auxiliar de enfermería que trabajan en el dispensario de Kokuselei bajo el Programa Integral de Salud de Nariokotome han sido los encargados. Durante estas visitas se atendieron casos de vacunación, desparasitación, cuidado prenatal a madres embarazadas, suplementos nutricionales, neonatos atendidos, remisiones (al Hospital de Lodwar o al dispensario de Nariokotome), atención de casos VIH, malaria, infecciones respiratorias (UTRI), diarrea, enfermedades de la piel e infección de ojos.

Además, se realizó un seguimiento exhaustivo de la salud de los niños y niñas participantes, gracias al trabajo de una promotora de salud comunitaria, quien además proporcionó formación sobre higiene y cuidados infantiles, prevención de malaria y tuberculosis a las madres y padres. Gracias al seguimiento continuo, se identificó la necesidad de abordar otros temas como el alcoholismo y la protección de menores. Por ello se invitó a dos expertos en estos temas para trabajarlos con las tres comunidades beneficiarias.

 

Todo esto se continuará realizando en el segundo y tercer año del proyecto