Un año lleno de cambios

Sonrisas y caras de felicidad. Después de un año trabajando para mejorar las infraestructuras, educación y salubridad en Turkana, es lo que se ha podido ver en las personas con las que la MCSPA y la Fundación Rode han trabajado desde octubre de 2016.
221 niños y niñas de las Unidades materno infantiles de Ngameriek, Alagama y Ekurruchanai y sus familias se han visto beneficiadas.

La comunidad de Ngmeriek, según lo que se planificó, ha podido contar con unas instalaciones de abastecimiento de agua con energía solar. No solo eso, sino también con un aula-sombra, ducha y letrinas. Aunque desde fuera parezca poco, para estas familias supone un cambio radical. Ya no tendrán que caminar kilómetros para poder gozar de estos servicios básicos. Con ilusión, un miembro de la comunidad se ha formado en agricultura; así, con su liderazgo y con el apoyo de todas las familias, se ha puesto en marcha un huerto comunitario en el que ahora ya se pueden ver como las primeras plantas empiezan a salir.

 

No solo en las infraestructuras, estos mismos niños y niñas, 221, han estado atendidos día a día. Todos ellos han recibido desayuno y comida, algo impensable para la precaria situación en la que se encuentran.

 

Todo esto implica una contribución a los Objetivos de Desarrollo Sosotenibles:

Todo esto se ha conseguido a pesar de la difícil situación política que atraviesa el país desde mediados de este año. Las elecciones en agosto y su repetición el 26 de octubre han causado tensiones sociales. Las empresas y los trabajadores se han visto en una situación compleja, pues temen que se repitan las revueltas y evento violento que se vivieron en el país en 2007. Con todo esto, parte del personal del proyecto se tuvo que ausentar e ir a sus hogares para votar; algunos prefirieron quedarse junto a sus familias ante la situación. Así, en Turkana se complicaron algunas actividades de construcción por falta de albañiles y fontaneros, además por falta de un mecánico que pudiese repara el tractor tan necesario para el movimiento de materiales pesados para las construcciones y el arado de la huerta. Pero no se descansa, poco a poco se han solventado estas incidencias y se han conseguido los resultados esperados.

 

Un año productivo y alegre para la población, por eso el año que viene, a pesar de los obstáculos, la MCSPA y Fundación Rode, con el apoyo de los Ayuntamientos del Valle de Egües, Barañain, y Burlada, la Mancomunidad de Pamplona y más de 100 municipios navarros del Fondo Navarro de copperación, además de la Fundación Roviralta y el Ayuntamiento de Huarte, continuarán trabajando junto a las comunidades de Ngameriek, Alagama y Ekurruchanai para mejorar sus condiciones de vida.